Poema "El paraíso de los dioses de la vida" - Escuela Mahashakti

EL PARAÍSO DE LOS DIOSES DE LA VIDA

En este fragmento del Savitri, Sri Aurobindo describe un estado de conciencia en el que cesa la lucha interior y el ser participa de una felicidad, una belleza y una armonía que trascienden los límites ordinarios de la mente y los sentidos.

El paraíso de los dioses de la vida

Después de la angustia de la larga lucha del alma, 
el rey halló finalmente la calma en el reposo celeste
y, envuelto en el mágico flujo de horas sin tristeza, 
los miembros heridos de su naturaleza guerrera
se curaban en los brazos envolventes de las Energías
que no admitían ninguna mácula ni tenían su propia dicha. 
En parajes velados a la palidez de nuestros sentidos
en medio de fragancias milagrosas y maravillosos colores
él descubría las formas que divinizan la vista, 
oía la música que puede inmortalizar la mente
y tornar el corazón tan vasto como el infinito,
y captaba las inaudibles cadencias que despiertan la oreja oculta:
del silencio inefable que las oye llegar
vibrando con la belleza de un lenguaje sin palabras
y pensamientos demasiado grandes y profundos para hallar una voz,
pensamientos cuyo deseo crea de nuevo el universo.

Una escala de sensaciones ascendía con flamígeros pies
hasta cumbres de inimaginable felicidad,
reconvertía el aura de su ser en una refulgencia de gozo, 
su cuerpo brillaba como una concha celeste;
sus puertas sobre el mundo eran barridas por mares de luz.

Dotada de medios celestiales, su materia
Albergaba un poder que ya no tenía necesidad
de atravesar las barreras aduaneras cerradas de la mente y el cuerpo
y hacer pasar de contrabando la divinidad en la humanidad.

Esta ya no recalaba ante la exigencia suprema
de una incansable capacidad de felicidad,
de un poder capaz de explorar su propio infinito
y su belleza y su pasión y la respuesta de las profundidades,
sin temor al deliquio de la bienaventurada identidad
donde el espíritu y la carne se funden en un éxtasis interior
anulando la querella entre el ser y la forma.

- SRI AUROBINDO

Fragmento del Savitri, Libro III, Canto IX.