SRI AUROBINDO:

EL SENDERO DE LA PLENITUD Y LA EVOLUCIÓN CONSCIENTE 

En el vasto océano de la espiritualidad contemporánea, pocas figuras emergen con la potencia intelectual y mística de Sri Aurobindo. Para profundizar en su legado, en su revolucionaria propuesta del Yoga Integral y en la vigencia de su mensaje en los tiempos convulsos que habitamos, nos reunimos en una conversación a tres voces con dos de los mayores conocedores de su obra en habla hispana: Vicente Merlo, doctor en filosofía y autor de una prolífica obra que explora la espiritualidad transreligiosa, y Juan Ramón Blanco, jurista, máster en ciencias de la religión y fundador del Instituto de Derechos Humanos Sri Aurobindo.

Ambos, tras haber habitado durante años en los espacios sagrados de Pondicherry y Auroville en la

India, nos presentan su más reciente obra conjunta: Sri Aurobindo: plenitud y transformación (Ediciones Aditi). Si lo deseas, puedes acceder a la entrevista completa a través del siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=57Fk_baneu0

Los rostros de un visionario: ¿Quién fue Sri Aurobindo?

Ediciones Aditi: Para iniciar este viaje, Vicente, adentrémonos en los orígenes. ¿Quién fue realmente este hombre cuya vida parece trazar un puente perfecto entre Oriente y Occidente?

Vicente Merlo: Para comprender a Sri Aurobindo (1872–1950) debemos, en primer lugar, desmantelar la idea de que nos encontramos ante un pensador estático o un místico puramente contemplativo. A mí me gusta aproximarme a él a través de sus distintos "rostros", facetas que se despliegan orgánicamente a lo largo de su existencia.

El primero de ellos es el rostro poético. Educado en Inglaterra desde su infancia, donde pasó catorce años empapándose de la cultura clásica occidental, su primera expresión creadora fue la poesía. Poco después de su regreso a la India, emerge su rostro político: un activista y líder del ala nacionalista radical que buscaba con fervor la liberación de su tierra del yugo británico.

Tras este periodo de agitación, el destino lo conduce hacia su rostro filosófico, o mejor dicho, gnóstico, caracterizado por una producción intelectual de una hondura colosal. Este transita de la mano de su rostro yóguico, donde la teoría se hace carne y experiencia. Finalmente, todos estos senderos convergen en su rostro definitivo: el de maestro espiritual. Una presencia cuya función cósmica consistió en abrir un nuevo ciclo evolutivo para la humanidad.

El Despertar ante la presencia

Ediciones Aditi: Juan Ramón, entre la inmensidad de maestros y filosofías que cruzan nuestros caminos, ¿qué chispa encendió en ti la devoción por la figura de Sri Aurobindo?

Juan Ramón Blanco: Mi primer encuentro con él fue un instante de gracia suspendido en el tiempo. Ocurrió en un congreso de psicología transpersonal en Madrid. Alguien llevaba un ejemplar de La unidad humana; al darle la vuelta, contemplé su retrato. En ese instante se produjo un silencio absoluto en mi mente. No hubo espacio para el juicio, la crítica o el análisis intelectual que solemos proyectar de inmediato. Solo experimenté una profunda y silenciosa aceptación. Aquella mirada comunicaba algo desde una dimensión extremadamente profunda.

Años más tarde, al profundizar en sus textos y en el concepto del "dorado supramental", me vi inmerso en una atracción irresistible. Sri Aurobindo fue un hombre de una cultura descomunal; dominaba el latín, el griego clásico y el inglés con una sutileza poética abrumadora. Cuando uno se sumerge en la lectura de sus obras, o de su obra cumbre Savitri, no asiste a una mera exposición de conceptos: es el lenguaje mismo el que actúa como un vehículo vibracional que te eleva de plano. Sus palabras tienen la capacidad de provocar un estado meditativo por sí mismas; transportan al lector hacia lo inefable.

El Filósofo de la Síntesis

Ediciones Aditi: Vicente, desde tu perspectiva como doctor en filosofía, habiendo estudiado las corrientes de pensamiento occidentales y orientales, ¿cuál dirías que es el factor diferenciador que eleva a Sri Aurobindo sobre otros pensadores?

Vicente Merlo: Su genialidad radica en una síntesis monumental: la precisión metodológica y la capacidad argumentativa de la filosofía occidental unidas a la realización interior y la sabiduría perenne de las tradiciones orientales.

En mi juventud, mi primer contacto con el Ashram de Pondicherry transformó por completo mi trayectoria. La atmósfera del Samadhi —el espacio sagrado donde reposan sus restos físicos y los de la Madre— posee una energía tan tangible que trastoca cualquier estructura racional. Esa experiencia me llevó a realizar mi tesis doctoral sobre su obra y a vivir dos años en la India. Allí comprendí que Sri Aurobindo no buscaba edificar un sistema intelectual más para el entretenimiento de la academia. Su propósito era práctico, y su filosofía es, en esencia, una cartografía para la acción y la mutación de la conciencia.

De la Acción Política a la Revolución Interna

Ediciones Aditi: Juan Ramón, la faceta política de Sri Aurobindo suele ser la más ignorada o malinterpretada. ¿Cómo se conecta su activismo nacionalista con su posterior retiro espiritual?

Juan Ramón Blanco: Sri Aurobindo no debe ser visto como un político en el sentido convencional de la palabra, sino como un alma comprometida con el destino de su pueblo. Llegó un momento crucial en su vida en el que comprendió que la verdadera transformación no se logra mediante reformas externas, decretos o revoluciones sociales de carácter estructural. Se dio cuenta de que si no se transmuta la naturaleza humana en su raíz, cualquier intento de cambiar la sociedad está condenado al fracaso. La verdadera revolución debía ser interna.

A partir de esa revelación, rechazó liderar el Congreso Nacional Indio y se retiró del escenario público. No obstante, su semilla ya había germinado. Él fue el verdadero ideólogo de los movimientos de no colaboración, de la desobediencia civil y jurídica, y del fomento de la autosuficiencia nacional mucho antes de que estas tácticas se asociaran popularmente a la figura de Gandhi.

En obras magistrales como El ideal de la unidad humana o sus Ensayos sobre la Gita, estructura los principios de igualdad, libertad y fraternidad bajo una luz espiritual. Sri Aurobindo profetizó que el destino inevitable de nuestra especie es la unificación de la humanidad, no a través de una globalización económica o política, sino mediante una comunión espiritual profunda.

La Espiritualidad Transreligiosa y la Aventura Evolutiva

Ediciones Aditi: Vicente, a menudo vinculas la figura de Sri Aurobindo con el concepto de "espiritualidad transreligiosa". ¿Cómo se manifiesta esta idea en su obra y qué papel juega la denominada "conciencia supramental"?

Vicente Merlo: Aunque el término "transreligioso" es una formulación contemporánea que yo suelo utilizar, la actitud de Sri Aurobindo encarna perfectamente esta visión. Él realizó una integración sin precedentes entre la tradición y la innovación. Estudió y comentó los textos sagrados de la India —los Vedas, las Upanishads, la Bhagavad Gita—, pero se opuso al tradicionalismo dogmático que pretendía congelar la revelación espiritual en el pasado. Para él, que los antiguos sabios (rishis) hubieran alcanzado cumbres extraordinarias no significaba que la evolución de la conciencia se hubiera detenido.

Aquí es donde emerge su propuesta central: la evolución espiritual del cosmos. La creación no es estática. De la materia inerte surgió la vida; de la vida, emergió la mente a través del ser humano. Sin embargo, la mente no es la última estación. Sri Aurobindo nos sitúa en el umbral de una nueva era: el descenso y emergencia de un nuevo principio ordenador que él denomina la conciencia-energía supramental. Así como la mente es infinitamente superior a la vida puramente biológica, la "supermente" representa una mutación que dará origen a una nueva especie sobre la Tierra.

El Descenso Supramental en la Cotidianidad

Ediciones Aditi: Para el lector que se acerca por primera vez a este concepto, la idea del "descenso supramental" puede resultar sumamente abstracta. ¿Cómo podemos aterrizar esta cosmología a nuestra experiencia humana y a nuestra práctica diaria?

Vicente Merlo: El término "descenso" es ciertamente metafórico. Sri Aurobindo propone una cosmología en la que el universo se despliega en diversos planos de densidad. Si utilizamos el mapa de los chakras, podemos comprenderlo con mayor claridad. Los centros inferiores rigen nuestra realidad física, vital y emocional; el centro del entrecejo regula la mente. La propuesta del Yoga Integral consiste en abrir un centro superior que nos conecta directamente con la Fuente, con esa vibración supramental.

No se trata de escapar del mundo hacia un nirvana incorpóreo, sino de encarnar esa luz aquí y ahora para transformar la materia misma. Para colaborar co-creativamente con este plan cósmico, Sri Aurobindo propone una triple transformación: la psicológica (el trabajo con el ego, el cuerpo y las emociones), la anímica o psíquica (el descubrimiento del alma inmortal en nuestro interior) y la espiritual (la apertura a las dimensiones superiores).

Auroville y el Silencio de la Mente

Ediciones Aditi: Juan Ramón, acabas de regresar de Auroville, esa "ciudad del futuro" inspirada por Mirra Alfassa (la Madre), compañera espiritual de Sri Aurobindo. ¿Cómo se traduce toda esta inmensa filosofía en el día a día de una comunidad real?

Juan Ramón Blanco: Es una realidad que desafía las palabras. En Occidente, a menudo colocamos a la divinidad en un plano lejano, casi inaccesible. En el Ashram de Pondicherry y en Auroville, lo divino es el tejido de lo cotidiano. La práctica allí se despoja de artificios y se vuelve asombrosamente simple: silenciar la mente por completo y practicar la presencia constante de la Madre Divina en cada acción ordinaria.

"Silenciar la mente y practicar la presencia de lo divino: de esta aparente simplicidad brota la verdadera transmutación de la vida cotidiana."

En estos lugares se respira un principio de belleza, de luz y de una alegría por vivir que resulta contagiosa. El corazón de este proyecto reside en el Matrimandir, una imponente estructura destinada a la concentración silenciosa. Hay testimonios de personas que, kilómetros antes de llegar al Ashram, ya experimentan físicamente el abrazo de esa energía protectora. Es el territorio de lo inefable; para comprenderlo, la mente racional debe ser aparcada en un absoluto silencio.

El Yoga Integral en la Era del Ruido y la Inteligencia Artificial 

Ediciones Aditi: Vivimos en una época hiperconectada, marcada por la inteligencia artificial, la precariedad habitacional, el estrés laboral y la ansiedad colectiva. Para alguien que sale a trabajar a las seis de la mañana, cuida de su familia y apenas tiene tiempo para respirar, ¿es el Yoga Integral de Sri Aurobindo una utopía anclada en el pasado o una herramienta viva para el siglo XXI?

Vicente Merlo: Esa es la gran pregunta de nuestro tiempo. Precisamente en las miles de páginas que componen sus Cartas sobre el Yoga, Sri Aurobindo respondía a discípulos que, al igual que nosotros hoy, lidiaban con las dificultades cotidianas de la existencia. Él insistía en que este yoga no se realiza en el aislamiento de una cueva, sino en medio del torbellino del mundo.

La tecnología, la velocidad y las crisis contemporáneas son simplemente las formas que adopta la materia en este momento de la historia. El desafío sigue siendo el mismo: no permitir que el ruido exterior colonice nuestro espacio interno. El Yoga Integral nos ofrece las herramientas para cultivar un santuario de paz inviolable en el centro del pecho. No es una filosofía abstracta; es un manual de resistencia y transformación espiritual aplicable aquí y ahora, en cada respiración, en cada decisión y en cada instante de silencio que decidamos reclamar para nuestra alma.

Autores de "Sri Aurobindo: Plenitud y Transformación"

Vicente Merlo Lillo y Juan Ramón Blanco Aristín.